Estados Unidos abandonó formalmente ayer el acuerdo de París sobre el clima, y su posible regreso a ese tratado internacional dependerá del resultado de las elecciones presidenciales.
El demócrata Joe Biden prometió que reincorporaría al gigante norteamericano al acuerdo si gana la presidencia.
De lo contrario, en caso de reelección del republicano Donald Trump, el esfuerzo global para frenar el calentamiento global tendrá que continuar sin la mayor economía del mundo, al menos durante cuatro años más.
Todo depende, por tanto, del electorado estadounidense. Tras las elecciones presidenciales del martes, el ajustado recuento de votos continuaba el miércoles en varios estados y ninguno de los dos candidatos había sido todavía declarado vencedor.
Biden propuso un plan de 1,7 billones de dólares para que Estados Unidos llegue a un neto de cero emisiones de carbono en 2050.
Por otro lado, Trump, que debilitó varias protecciones medioambientales durante su gestión, defiende a rajatabla la industria de los combustibles fósiles y cuestiona el cambio climático.
Si Trump logra la reelección, la lucha contra el calentamiento global será responsabilidad de los estados, ciudades y empresas, cuyas iniciativas, aún sin el apoyo de Washington, podrían permitir una reducción del 37% de las emisiones de carbono de Estados Unidos de aquí a 2030, según un informe del grupo America’s Pledge.
En caso de victoria de Biden, Estados Unidos deberá notificar oficialmente a la ONU su voluntad de volver al acuerdo de París.
“Hay una coalición cada vez más grande de países a favor de una neutralidad de carbono de aquí a la mitad del siglo”, afirmó el miércoles el portavoz de Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, citando los compromisos recientes de Corea del Sur y Japón. “Nuestro apoyo, nuestra creencia en un acuerdo de París aplicado activamente sigue inalterada”, añadió.