En el cementerio Central de Valledupar, solo permitirán la entrada a 20 personas, cada veinte minutos. Las tradicionales eucaristías se realizarán en la iglesia Nuestra Señora del Rosario.
POR
NINOSKA
REYES URDANETA
Laura Sarmiento y su esposo Edixon Linares, por primera vez no podrán acudir al cementerio en familia a visitar a sus deudos por el Día de los Fieles Difuntos, debido a las restricciones que por la pandemia se han implementado para evitar la propagación del Covid-19 en el municipio de Valledupar.
“Este año nos ha tocado vivir muchas fechas importantes con limitaciones por el Covid-19. El Día de las Madres, Día del Padre, cumpleaños y ahora no poder visitar como de costumbre, a nuestros seres queridos ya fallecidos, ya que el aforo y las restricciones para ingresar no lo permiten. Solo uno de nosotros acudirá, es una situación triste, pero necesaria”, dijo Laura mientras compraba las flores que hoy llevará a la tumba de sus padres.
Para los católicos, en esta fecha se celebra la victoria de Jesucristo sobre el pecado y la muerte. La conmemoración de los fieles difuntos es una oportunidad que se nos invita a prepararnos en la vida cotidiana para enfrentar la muerte como un acontecimiento lleno de alegría y gozo”, afirmó el padre Iver de La Cruz, párroco de la Catedral Ecce Homo en Valledupar, quien destacó que la Iglesia no celebra la muerte, sino la oportunidad que tienen las personas que ya partieron, para volver a la vida desde el reino de los cielos.
El 2 de noviembre fue declarado en 1910 como el día oficial de los Fieles Difuntos. En Colombia es el día propicio para visitar cementerios y adornar con flores las tumbas de los seres queridos, tradición que este año se verá afectada por la pandemia; habrá limitación de aforos, las eucaristías cambiarán de lugar y el ingreso será regulado por un personal dispuesto en la entrada al camposanto.
En el caso del municipio de Valledupar, así como Laura Sarmiento y su esposo Edixon Linares, las familias deberán adaptarse a la nueva realidad y cumplir con sus deudos de acuerdo a lo permitido por las autoridades de salud.
MÁXIMO 20 PERSONAS
Ana Elena Monsalvo Riveira, administradora del Cementerio Central de Valledupar, informó que de acuerdo a los protocolos de bioseguridad aprobados por la Secretaría de Salud Local, las personas podrán acudir al camposanto entre las 8:00 de la mañana y 5:00 de la tarde, con un aforo máximo de 20 personas, cada veinte minutos.
Explicó que en la entrada al cementerio, estarán tres personas verificando el uso del tapabocas por parte de los visitantes, toma de temperatura además de desinfectar las manos y calzados antes del ingreso. También estarán dispuestos varios lavamanos en sitios estratégicos del camposanto y no se permitirá la entrada a niños y personas mayores de 69 años.
Por otra parte, informó que la tradicional eucaristía que cada año se celebra en las instalaciones del cementerio, será trasladada a la iglesia Nuestra Señora del Rosario, a las 9:00 am y 4:00 de la tarde, con un aforo máximo de 50 personas previa inscripción en la parroquia o a través de la aplicación La iglesia me Cuida.
Monsalvo Riveira, reiteró que es importante informarle a la comunidad que de lunes a domingo el Cementerio Central tiene un horario de 3:00 a 6:00 de la tarde, mientras que en la mañana se cumple con las labores administrativas.
En Jardines del Ecce Homo, al norte de Valledupar, se aplicaràn las mismas medidas de bioseguridad, con la diferencia que por contar con suficiente espacio, el aforo aumenta a 50 personas e igual número de vehículos, informó Laudith Ochoa Daza, administradora del camposanto.
De igual manera, se realizarán dos misas a las 9:00 y 11:00 de la mañana con la presencia de 20 personas, el resto de los familiares que acudan, pueden escucharla a través de amplificadores que se instalarán en el área.
El cementerio abrirá sus puertas a las 8:00 de la mañana y cerrará a las 4:00 de la tarde. La entrada de los visitantes será de manera rotativa para evitar aglomeraciones.
Destacó Ochoa Daza, que en Jardines del Rosario se están permitiendo las visitas los días domingo con un aforo de 50 personas, bajo estrictos protocolos de bioseguridad.
Las ventas de flores en los alrededores de ambos cementerios, no se están permitiendo, sin embargo, quienes se encargan de comercializarla aseguran que lo harán de manera controlada y con cuidados para prevenir contagios, dijo Olga Piñera Lara, encargada de una floristería.