Miles de iraquíes manifestaron ayer domingo en Bagdad por el primer aniversario de la “revolución de octubre”, desafiando a un gobierno incapaz de reformarse y de ofrecerles los servicios básicos, así como a la creciente influencia de las facciones armadas iraquíes pro-Irán. Las protestas de 2019 fueron duramente reprimidas, con cerca de 600 manifestantes muertos, 30.000 heridos. AFP