Diario del Cesar
Defiende la región

Desenguayabe en el  Guatapurí, tradición que la gente mantiene

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Un ‘río’ de gente, en el que se confunden propios con visitantes, se forma paralelo a las corrientes del Guatapurí en el tramo que circunda la ciudad de los Santos Reyes.  Un puente (Hurtado), que da nombre al balneario, y la escultura de La Sirena son insignias de este mágico lugar al que confluyen, como tradición, los primeros de enero un significativo número de personas, sin distinción de estratos.  Aquí, la temperatura que sobrepasa los 36 grados sugiere el chapuzón.  Así la refrescante sumergida es colectiva.  Y, así se acostumbra en la capital mundial del vallenato a vivir el primer día del año. Todo en un ambiente desbordado de vallenatos, que compiten entre clásicos y los más recientes; y bajo el amparo de ese paisaje verde que lo enmarca.

Así como el sonido de los equipos se confunden, también ocurre con los olores que se desprenden de las hirvientes comidas típicas de la región, y coquetean con los bañistas.  Aunque algunos prefieren disfrutar de la preparación de sus platos.

Es el caso de Raúl Bustillo, un vallenato que, por tradición, llega hasta el balneario Hurtado para reunirse junto a su familia y disfrutar de esta zona natural.  “Aquí nos sentamos, traemos comida, hacemos un sancocho, y comenzamos el nuevo año como debe ser”.

Por su parte, Rosalinda Vega, quien llegó desde Río Negro, Antioquía, hasta la casa de familiares en la capital del Cesar, junto a su esposo y cuñados, recibió el nuevo año, y un par de horas después, organiza para pasar el día en el río (Guatapurí).  Ella confiesa que encuentra en este sitio un atractivo diferente y único de la ciudad.  “Me gusta llegar a Valledupar y compartir con mi familia; realizar este plan de venir hasta Hurtado se nos ha vuelto costumbre en nuestras visitas”.

Para algunos visitantes frecuentes y vendedores del lugar, la afluencia de personas, este año, bajó en comparación a otros años.  Al menos así lo considera, Darlin Carrascal, “hay pocas personas, esto normalmente durante una fecha similar, se veía una multitud de personas.  Ahora se ven pocas y eso se nota”.  Este ‘bajón’, a juicio de varias personas, tendría relación directa con el encerramiento de la vía principal del balneario Hurtado.  “Esto estaría limitando a muchos visitantes frecuentes que no encuentran un lugar cercano que les dé tranquilidad para parquear sus vehículos”.

La inconformidad inundó a comerciantes del balneario Hurtado

Es lo expresado por vendedores que se sitúan en inmediaciones del río Guatapurí a la altura del balneario Hurtado para atender a propios y visitantes que llegan al lugar.  Candelaria Pallares es una vendedora adscrita a la Asociación Comerciantes Informales de esta parte del río Guatapurí; a comparación de otros años, Pallares califica como “malas” las ventas durante este primero de enero.  “La gente que viene con su carro, no puede entrar porque las vías están cerradas”, acotó.

Este cierre de la vía por donde transitan los vehículos se produjo desde muy temprano lo que tuvo como reacción que visitantes “fueran a la Vega o La Mina, y nosotros perdiéramos esa clientela”, aseguró Pallares.

Sin embargo, Candelaria informó que los turistas atendidos, solicitaron en materia de comida, pescado y chivo.   Esto se debe, según le han dicho a ella, “que el sabor del Valle, no se consigue en ningún otro sitio”.

Por su parte, Jhon Fernando Barrios, comerciante en el balneario, ve como “difícil” el comercio de este año.  Indicó que por el decreto expedido por el alcalde Augusto Ramírez Uhía que prohíbe la entrada de vehículos a zonas aledañas al balneario Hurtado, “disminuyeron las visitas ya que nadie quiere dejar su carro parqueado afuera”, contó con un dejo de desconsuelo a la vez que señalaba las camisetas con mensajes que caracterizan costumbres vallenatas, como las que ‘el salvaron el día’.