Diario del Cesar
Defiende la región

La pandemia se lleva el turismo en el río Badillo 

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POR: NINOSKA REYES URDANETA 

“Oye las aguas del rio, están haciendo coro para divertirte, porque ellas se han dado cuenta que yo sufro mucho, cuando tu estas triste…”, esta estrofa de la canción Río Badillo que interpretaron los Hermanos Zuleta, es el vivo reflejo de las intenciones de la naturaleza, ante los efectos que la pandemia ha dejado sobre el balneario del río Badillo, a la altura de  La Vega Arriba, donde el cauce sigue adornando todo a su paso, pero con la ausencia de los miles de turistas que por años han disfrutado de este majestuoso afluente.

Ha sido escenario e inspiración para muchos cantantes y compositores vallenatos, sus gigantes piedras hacen perfectos caminos para la conexión del hombre con la naturaleza,  las melodías del acordeón se han hecho escuchar entre sus riberas, pero hoy un enemigo silencioso, el Covid-19, ha dejado desolación y cero turismo en sus alrededores, situación que afecta a un grueso número de comerciantes en el corregimiento La Vega Arriba, quienes lanzan un S.O.S a las autoridades locales para su pronta reactivación.

Diez años de trabajo continuo, un negocio familiar con el cual levantó y preparó académicamente a sus dos hijas, están en la cuerda floja según lo relató Álvaro Cuello, propietario de un estadero del que hoy solo han quedado mesas arrumadas, sillas vacía y una soledad que nunca reflejó su negocio, del cual afirma se lo está llevando la pandemia.

Su rostro refleja tristeza y decepción, muestra una mirada con poco brillo que rodea todos los espacios de su establecimiento como buscando una luz en medio de las ruinas que ha dejado la inactividad comercial que hoy llega a siete meses y más, sin aún recibir un aliento para la recuperación.

Álvaro, un hombre que en otrora se levantaba cada madrugada con el furor a mil para recibir a los visitantes, hoy afirma que jamás había pasado una situación similar. “Apagar los fogones, la música, bajar las hamacas y arrumar las mesas y silla, parece un pesadilla de la cual siento no despertar, además de extrañar la furia del río Badillo que servía de melodía para quienes buscaban un lugar de esparcimiento y distracción”, afirmó.

Alrededor de 16 locales, se cuentan en La Vega Arriba, uno de los 26 corregimientos del municipio de Valledupar, ubicado en su zona noroccidental, en la margen derecha del río Badillo, donde converge con el arroyo La Malena, en el departamento del Cesar.

Están ubicados a escasos veinte minutos de la ciudad de Valledupar, y durante los fines de semana eran los principales centros de atracción para propios y visitantes, Hoy la soledad y la ausencia de turistas, están dejando atrás los sueños y metas de los ciento de comerciantes que por años han vivido de esta actividad en la zona.

Recorriendo cada rincón de su local, Álvaro recordó que junto a toda su familia, a diario preparaban los espacios de acuerdo a la demanda, siempre con la ilusión de mostrar el potencial turístico de la zona. “Trabajaba con mis dos hijas y un yerno, además de mi esposa que se encargaba de las comidas, eran cuatro empleados que hoy perdieron ese ingreso, mientras el abandono empieza a dejar huellas en la infraestructura que también le teme a una crecida del río”, afirmó destacando, que esta pandemia es como la furia de las aguas del afluente, se está llevando todo a su paso.

Agregó que en la zona el 90% de las familias viven del turismo y hoy están en el aire. “Necesitamos la intervención de las autoridades locales, auxilios bancarios y una reactivación económica progresiva que permita devolverle la vida a este sector, no aguantamos más estamos prácticamente quebrados”.

Así como Álvaro Cuello, expresa su grito de auxilio, alrededor de cien personas que forman parte del equipo de trabajo en los establecimientos, también esperan por la reactivación, considerando que en el balneario se dinamiza la economía a través de esta actividad que hoy está apagada por la pandemia.

EN CUIDADOS INTENSIVOS 

Pedro Sarmiento, presidente de la Asociación Turística de La Vega, manifestó que por cada establecimiento, siete personas están vinculadas de manera directa e indirecta, lo que refleja una gran afectación que merece atención por parte de la Administración Municipal.

Desde el 1º de octubre, cuando se anunció la reapertura económica en el municipio, empezaron a llegar turistas a la zona, pero lamentablemente no hay negocios disponibles por disposiciones de las sanitarias ante los riesgos del Covid-19.

Dijo que ayer se sostuvo una reunión, con los propietarios de los locales, para suministrar la información sobre los requisitos que desde la Secretaría de Gobierno están solicitando, labor que ya está en marcha para gestionar, a partir de la próxima semana, los permisos respectivos.

“Será una inversión grande, además de conseguir los documentos reglamentarios, cada espacio deberá ser adecuado con los protocolos de bioseguridad adoptados por el Ministerio de Salud. Nosotros estamos dispuestos a cumplir con la exigencias, pero necesitamos que nos den la oportunidad de trabajar porque nuestra situación está en cuidados intensivos, es deprimente la economía en el sector”, dijo.

PROPUESTA 

Sarmiento destacó que por medio de un documento notariado, los afiliados a la asociación proponen una reapertura gradual y por turnos, es decir, turnarse por fines de semana de acuerdo a la afluencia de los visitantes, ya que se desconoce el movimiento de personas en el lugar.

“La idea es que no perdamos inversión. La propuesta es que si somos 16, la mitad opera un fin de semana la otra al siguiente, con el fin de atender la mayor cantidad de personas y lograr la recuperación económica que deseamos”.

El representante de los comerciantes ratificó que están en la disposición de cumplir con los protocolos de bioseguridad como el control del aforo, distanciamiento entre las mesas, áreas de desinfección, exigencia en el uso de tapabocas y todo cuanto sea necesario para abrir el público.

Por otra parte, Sarmiento manifestó que la intención de la asociación es promover, ante las autoridades municipales, una reubicación de locales que permitan acceder a los programas de inversión de los distintos niveles de gobierno. “La naturaleza reclama su espacio y es hora de pensar en grande para alcanzar una actividad turística de altura, tal y como muestra la belleza del río Badillo”.

También esperan formar parte del convenio que el alcalde de Valledupar, Mello Castro, firmó con el Banco de Comercio Exterior de Colombia, Bancoldex, para nueva línea de crédito que impulsa la generación de empleo a través de la recuperación económica de las mipyme para beneficiar a centenares  de ciudadanos impactados negativamente por la pandemia.

El convenio tiene un cupo total de $6.000 millones para apoyar a micros, pequeñas y medianas empresas de Valledupar con plazo de hasta 3 años y 6 meses de periodo de gracia. Los recursos tendrán como destino capital de trabajo, pago de nómina, materia prima e insumos, inventarios, arriendos y demás gastos de funcionamiento. También podrán financiar de medidas de bioseguridad para la Reactivación Económica.

Es así como Sarmiento, exhorta a las autoridades a dar claridad sobre estos beneficios, que pudieran ser una alternativa para apalancar el turismo en La Vega Arriba, donde las riberas del río Badillo siguen abrazando sus espacios y se convierten en el sitio de preferido de propios y visitantes.