Diario del Cesar
Defiende la región

Duro reclamo del embajador Santos a Bernard Aronson    

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Luego de una serie de declaraciones dadas por el exenviado especial de los Estados Unidos para seguimiento al proceso de paz con las Farc, Bernard Aronson a medios de comunicación colombianos sobre críticos sobre como avanzan los acuerdos, el embajador de Colombia en ese país, Francisco Santos, le envió una dura carta en donde le cuestiona por sus afirmaciones.

“El Gobierno del Presidente Iván Duque no tiene ninguna razón para dudar de su buena fé al plantear las afirmaciones publicadas por los medios referidos. No obstante, sí debe aclarar que sus planteamientos ignoran de manera dramática la realidad sobre nuestra convicción de avanzar en el cumplimiento de los compromisos pactados a través de la política de Paz con Legalidad. Los avances hablan por sí mismos. De ahí, que en nombre de mi país, me permita extenderle una invitación a revisar, por lo menos, el índice de los informes que se dan a conocer mensualmente en el sitio web portalparalapaz.gov.co”, le dice el embajador a Aronson.

Explica además que tras dos años de haber adoptado la política de Paz con Legalidad, cerca de 13 mil excombatientes se mantienen en la legalidad, 100 mil familias se encuentran firmemente comprometidas con la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos, las víctimas permanecen en el centro de atención de todas las instituciones del Estado y se adelantan cientos de obras para proveer bienes y servicios públicos en las regiones históricamente más afectadas por la violencia y la pobreza.

Le recuerda que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas recibe cada tres meses un informe presentado por el Secretario General con fundamento en la información aportada por la Misión de Verificación que está en el país desde 2017. “Es, por ende, lamentable y desconcertante que actores respetables y líderes de la política internacional resulten, en la práctica, inadvertidamente instrumentalizados por opositores del Presidente Duque, quienes, al no contar con argumentos para cuestionar sus inobjetables realizaciones, basan sus críticas en un pretendido incumplimiento del Acuerdo que pretenden relacionar con hechos de violencia que se han presentado en algunas regiones del país”.

Incluso le plantea que “olvidan dichos líderes que la intensificación de las economías criminales por las que se enfrentan diferentes grupos armados organizados y grupos armados delincuenciales se produjo, justamente, durante los años en los que se negoció el texto del Acuerdo en La Habana, como seguramente recordará en su calidad de Enviado Especial de EEUU, cuando el Gobierno de entonces redujo significativamente sus esfuerzos para contener el crecimiento de los cultivos de coca, alcanzando un récord histórico de cerca de 220,000 hectáreas para el momento en que el Presidente Duque asumió su mandato, y la minería ilegal”.