Diario del Cesar
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96,1 hectáreas de cultivos de palma de aceite sembrados en Campo Experimental

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El Campo Experimental Palmar de La Sierra, ubicado en el municipio de Zona Bananera, tiene cultivado 96,1 hectáreas de palma de aceite, donde le hacen frente a la producción de cogollo.

La adquisición de este campo se realizó en 2009, cuenta con 410 hectáreas de las cuales son cultivables aproximadamente 280, en la actualidad hay cultivares de Elaeis guineensis 69,5 e Híbridos interespecíficos OxG 26,6 hectáreas. Además, dispone de cerca de 1.780 metros de espacio para oficinas, laboratorios provisionales y áreas de captación y operación para el sistema de riego.

La precipitación total registrada durante 2019 fue de 892 milímetro, la segunda más baja de la última década, después de la registrada el año 2015 con 622 milímetro, el más bajo de los últimos 50 años. Durante los últimos ocho años no se ha superado la precipitación mínima optima requerida para un cultivo de palma de aceite adulto 1.800 milímetro.

 “Con el propósito estratégico de prestar servicios de apoyo a las actividades de investigación y extensión que desarrolla Cenipalma y en aras de responder a las problemáticas que tienen cada una de las zonas palmeras, se crearon los campos experimentales, que hoy también son referentes de buenas prácticas agrícolas y de productividad”, expresó Alexandre Cooman, director general de Cenipalma.

Bajo el lema ‘Tecnología e innovación para una palmicultura colombiana resiliente’ la Corporación Centro de Investigación en Palma de Aceite, Cenipalma, con el apoyo de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma.

Durante el congreso de palmicultores, el gremio intercambió información sobre las actividades desarrolladas por las plantaciones y plantas de beneficio y los resultados de sus proyectos de investigación e innovación en los diferentes procesos de la agroindustria para la producción de aceite, el uso de productos y subproductos.

 “De acuerdo con el lema del evento en este año, ‘Tecnología e innovación para una palmicultura colombiana resiliente’, es hora de no decaer en las mejores prácticas en toda la cadena agroindustrial, apoyados en la innovación tecnológica para responder con eficiencia a los retos de la palmicultura frente al difícil momento que se afronta debido al Covid -19, entre otros factores”, manifestó Jens Mesa Dishington, presidente ejecutivo de Fedepalma.

DETALLES DE LOS CAMPOS

Alexandre Cooman destacó que los campos experimentales son modelo en manejo agronómico y ambiental y gestión de negocio y que fue un desarrollo que se logró debido al apoyo de los palmicultores y de Fedepalma.

 “Probablemente una de las primeras actividades de investigación en el mundo fue la investigación agrícola, dada su importancia en el concierto alimentario. Por su propia naturaleza, la investigación ha sido y debe ser regional y aplicada, ya que los avances e implementación de muchas de las tecnologías se deben probar y adaptar a las condiciones específicas de cada región, país o zona edafoclimática”, expuso Alexandre Cooman.

A su turno, Jens mesa Dishington, Presidente Ejecutivo de Fedepalma, relató que, en 1991, a raíz de las decisiones del XVIII Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite celebrado en septiembre de 1990, se constituye jurídicamente el Centro de Investigación en Palma de Aceite, Cenipalma, como una entidad sin ánimo de lucro, dedicada a generar, adaptar, validar y transferir tecnologías en palma de aceite, su cultivo, procesamiento y consumo.

Expresó que cuando Cenipalma llegó a un grado de madurez que le exigió desarrollar investigación riesgosa, de alto costo, estratégica mejoramiento genético, por ejemplo, o bajo condiciones controladas, la Federación decidió dotarlo de campos experimentales en las zonas palmeras

Cenipalma en la actualidad dispone de tres campos experimentales; Palmar de la Vizcaína ubicado en la zona central, Palmar de Las Corocoras en la zona oriental y Palmar de La Sierra en la zona norte; en la zona suroccidental se dispone de la Estación Experimental La Providencia.

A juicio del Director de Cenipalma, los campos experimentales también deben ser un escenario permanente de divulgación, transferencia de tecnología e intercambio de conocimiento con los palmicultores.