Diario del Cesar
Defiende la región

Los congresistas que están ‘atrapados’ en sus propios partidos

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Por ARGEMIRO PIÑEROS MORENO

En menos de dos años Colombia ya tendrá a su nuevo Congreso de la República y al presidente que reemplace a Iván Duque desde el 7 de agosto de 2022. Por esa razón desde ya las cargas políticas se empiezan a ajustar en los diferentes partidos, con miras a mantenerse vigentes e incluso  fortalecerse.

El escenario político actual muestra que al interior de los partidos hay vientos de división, quejas ante el manejo que le dan sus directivas o incluso la proyección que para esos comicios puedan llegar sin mayor opción de poder mantener una presencia notoria en el Congreso de la República y lo peor no tener candidato presidencial o al menos poder lograr una alianza con alguno otro.

De ahí que desde comienzo de este año el llamado transfuguismo se volvió a poner en la agenda política. Esta figura es la que le permite a los congresistas salirse de su actual partido y buscar otro sin perder su curul y tener que cumplir con el requisito de ley que les obliga a hacerlo al menos un año y medio antes.

Esta opción está hoy prácticamente descartada, porque la misma estaba prevista en la reforma política que había anunciado el gobierno llevaría al Congreso, pero por el tema de la pandemia del Coronavirus, la misma se canceló y no se radicó, es decir que ante la imposibilidad de esa reforma constitucional, se debió empezar a buscar otra opción que les permita la salida.

Incluso la Comisión Primera de la Cámara avanzó esta semana en la aprobación de un acto legislativo de reforma política en donde se incluyeron entre otros temas las listas cerradas, la paridad de género en las mismas y hasta el aumento de 12 curules en el Senado para dar participación directa a las regiones que en la actualidad no tienen, pero por ningún lado fue mencionado el transfuguismo. Esa reforma apenas pasó el primero de cuatro debates que debe cumplir antes del 16 de diciembre día en que cierran las sesiones ordinarias del Congreso.

La opción, ante ese complejo escenario es recurrir a reglamentar un punto que si bien está incluido en la ley de los partidos, las directivas de los mismos no quieren implementarlo, y es la escisión de ellos. Es decir permitir que bloques de los mismos, si así lo quieren se pueda separar.

En ese sentido en el Partido de la U y el Polo Democrático, ya sus actuales directivas analizan solicitudes en las que formalmente han solicitado se proceda a esa figura. También esas intenciones se han expresado al interior de Cambio Radical y el Partido Liberal. Las razones que se han manifestado para no hacerlo es que la escisión no está reglamentada, pero en realidad es frenar una desbandada.

LA U MÁS GOLPEADA

Sin duda los vientos de mayor crisis se dan en el Partido de la U. El mismo que hace más de 12 años se creó para apoyar al entonces presidente Álvaro Uribe y después fue el bastión fundamental para que Juan Manuel Santos ganara la Presidencia de la República, ahora tiene un presente muy oscuro debido a las voces de división.

Las razones son varias. En 2018, después de haber apoyado a Germán Vargas Lleras, para la segunda vuelta se terminaron uniendo con Iván Duque, quien representaba lo opuesto a lo que por 8 años habían acompañado, el gobierno de Santos. Luego decidieron irse con Duque en la coalición de gobierno y no mantener una independencia, eso suscitó que en el partido se dieran dos claras tendencias, los que estaban con el legado de Santos y los que se acercaban más a Duque por intereses políticos.

En septiembre pasado ya se dio el primer paso en solicitar la división, lo hizo el senador Roy Barreras, quien en carta a las directivas del Partido de la U, propuso escindir al mismo y lo hizo sustentado en la ley estatutaria de organización y funcionamiento de los partidos y movimientos políticos, en la que se prevé que los mismos fijarán las reglas de la disolución, liquidación, fusión y escisión de cada una de las organizaciones políticas con personería jurídica, pero reclama que los Estatutos vigentes del Partido de La U solo han regulado las figuras de disolución y fusión.

La respuesta a su solicitud aún no se conoce, pero será el próximo 17 de octubre, en el marco del congreso en donde se podrán ajustar los Estatutos que permitan aplicar la figura de la escisión. “En nuestro Partido se abrió una fisura ideológica enorme desde el día 05 de septiembre de 2018, en que el Partido decidió mayoritariamente convertirse en Partido de Gobierno, como parte de la coalición del Gobierno del Centro Democrático. Partido feroz opositor a nuestras banderas y cuyo propósito desde el plebiscito por la paz, donde enarbolaron con falacias la bandera del no, hasta el día de hoy ha sido demoler nuestro legado”, expresó Barreras.

En la U el paso al costado lo darían además de Barreras, el también senador Armando Benedetti y lo podrían estar pensando el sector de la exgobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, la principal electora del partido.

EN EL POLO TAMBIÉN

La fortaleza que llegó a tener el Polo Democrático Alternativo como el partido de izquierda a comienzos de la década pasada se sigue perdiendo. La motivación más reciente fue la solicitud del Movimiento Obrero Independiente Revolucionario, Moir, la tendencia que lidera al interior de ese partido el senador Jorge Robledo, de escisndir al Polo.

La petición de Robledo tuvo el apoyo de Gustavo Triana, Víctor Correa, Cecilia Giraldo, entre otros dirigentes del Moir, quien en carta al presidente del Polo Democrático Álvaro Argote Muñoz, y el secretario general Gustavo Triana, pidieron que los dejen salir del partido.

La razón central, aunque no la expresó Robledo, es que él ya a anunció su candidatura presidencial, en lo cual está trabajando desde hace más de seis meses, pero al interior del Polo otras tendencias, en especial la del Partido Comunista, piden que desde ya se acerquen a la opción presidencial de Gustavo Petro.

En la carta Robledo, dice que “los dirigentes y militantes del Polo Democrático Alternativo que hacemos esta solicitud, representamos el 35% de los actuales miembros principales del Comité Ejecutivo Nacional. Descontados los 98.550 votos por la lista, contribuimos con 333.511 votos de los 637.817”.

Y recordó que “representamos un número significativo de los actuales congresistas, diputados, concejales y ediles del Polo. Referenciamos las anteriores cifras para sustentar que reclamamos el derecho a la escisión, con base en la representatividad de un sector que es significativo en la composición actual del Partido”.

LOS MOVIMIENTOS EN CAMBIO RADICAL

El partido del exvicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, Cambio Radical, también lleva un ‘procesión’ de problemas por dentro. En Cambio hay dos tendencias claras, el sector que lidera Vargas y el otro es bloque de los Char, que representa en la bancada cerca del 40 por ciento.

Desde las elecciones del 2018 se evidenció que venía un malestar político en ese partido, de ahí que ese tendencia de los Char al arranque del gobierno Duque se hizo cercana al mismo, mientras que el expresidente Vargas se mantuvo en la oposición. Aunque el partido hoy sigue en la independencia, la mayoría de los congresistas, el 60%, está más inclinado a apoyar al gobierno, y eso se evidencia con la presencia de dos ministros, Karen Abudinen en Mintic y Fernando Ruiz en el Minsalud.

Por ahora la casa Char parecería que se mantendría en Cambio Radical, y ya están lejanas las ideas que corrieron en 2019 cuando se habló que estarían pensando en llegar al Centro Democrático. La realidad política del momento, los grandes cuestionamientos a la administración Duque y las posiciones del uribismo, es el motivo principal que dejaría atado al charismo a Cambio Radical, aunque el malestar persista.

Quien sí ya evidenciado que desea irse de Cambio Radical es el senador Rodrigo Lara, quien en el pasado era el dirigente más cercano a Germán Vargas Lleras, pero que hoy parece estar en orillas diferentes. Lara, junto a Roy Barreras y los senadores Luis Fernando Velasco y Guillermo García, entre otros, se lanzaron a crear un nuevo movimiento liberal social democrático.

Aunque su voz de emancipación de Cambio Radical es fuerte, la realidad por ahora se fundamenta en que durante el trámite de la reforma electoral se pueda incluir la norma de la escisión para así poder salir del partido. Sin embargo esa posibilidad de autorizar dividir a Cambio, si así se aprueba esa figura, sería mucho más difícil de lograrse a diferencia de otros partidos como La U y el Polo Democrático.  La razón es que Lara actúa casi que de forma independiente a la espera de recibir el apoyo de los Char, lo que no parecería fácil lograrlo ahora.

LOS INCONFORMES DEL LIBERALISMO

El otro partido en donde hay voces de inconformismo por el funcionamiento del mismo es el Liberal. Allí hay un sector que desde hace más de tres años se han distanciado las directrices que ha impuesto el jefe único del liberalismo, el expresidente de la República, César Gaviria Trujillo.

Quien ha planteado ese distanciamiento de forma reiterada es el senador Luis Fernando Velasco, quien ahora junto a Rodrigo Lara está en el proyecto político de hacer un liberalismo social democrático. Junto a Velasco están el senador nariñense Guillermo García Realpe, otra de las voces que siempre ha cuestionado a Gaviria durante su dirección. Uno más es el senador Andrés Cristo, hermano del exministro Juan Fernando Cristo, quien desde hace ya casi tres años dejó las filas del liberalismo para construir un movimiento más abierto.

En el liberalismo la posibilidad de buscar la escisión está muy lejos, esto porque en agosto pasado el partido ya tuvo su convención nacional, lo que impediría que los delegados entraran a discutir la misma.

Por ahora el llamado ‘secuestro’ en el que se encuentran estos dirigentes políticos en sus partidos no tendrá solución, la opción se podría tener en la reforma electoral, la cual tiene mensaje de urgencia de parte del gobierno y que se empezaría a discutir en las Comisiones Primera antes de finalizar octubre, pero esa opción no la apoya de lleno el autor de la reforma, el registrador nacional Alexander López porque considera que la misma se distancia del objetivo del proyecto legislativo.