Diario del Cesar
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El abandono y deterioro están acabando con el Archivo de Historia

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Hace 20 años funciona el Archivo de Historia Pedro Castro Trespalacios en Valledupar.  En el sitio reposan documentos que datan de 1727, elementos arqueológicos y escritos de los primeros medios impresos de la ciudad.

Los empleados del Archivo de Historia Pedro Castro Trespalacios, y su director, encendieron las alarmas ante el avanzado deterioro de la infraestructura y elno pago de sus salarios durante seis años.

El archivo, ubicado en la calle 15 con carrera 7 en Valledupar, se encuentran piezas arqueológicas de los indígenas Chimilas y Arhuacos; fotografías de lahistoria del Cesar y sus gobernantes; pinturas de los artistas más connotados del departamento como Jaime Molina y los primeros periódicos de la ciudad de Valledupar como: Antorcha Provinciana, Antena Cesar y Diario Vallenato.

Materiales que se conservan allí hace más de 20 años, y donde también se encuentran los documentos del registro notariado primero, que datan de 1727.

Detrás de la historia de este legendario lugar, hay altibajos por los cuales ha pasado este sitio que protege la historia del Cesar desde que en 199. La Administración Municipal y la Gobernación del Cesar, firmaron un convenio para consolidar el archivo histórico de la ciudad, el cual estaría protegido por elArchivo General de la Nación Colombia en la ciudad de Bogotá, encargado de supervisar las instituciones históricas.

En los primeros años de vigencia, el archivo de historia comenzó a recibir recursos por parte del Estado para su conservación.

Sin embargo, hace seis años que el lugar quedó abandonado por parte de administraciones anteriores, según relató su director, Francisco Valle Cuello.

La falta de recursos económicos, la casa comenzó a deteriorarse.  “El lugar está en ruinas, con hongos, comején y goteras, por tal motivo, el Archivo General de la Nación retuvo 32 caricaturas de Jaime Molina, siete rollos de filmación y 128 libros notariales”, comentó Valle Cuello.

Por otra parte, Tomás Ortega, celador durante 16 años del Archivo de Historia del Cesar, narró que en 1998 recibió los primeros escritos,  desconociendo la importancia de los mismos. “Fueron unos libros viejos que enviaban desde la Notaria Primera de Valledupar y que iban a llegar a la academia. No sabía qué tan importantes eran”, explicó.

Ante esta el mal estado de esta Academia, Ortega, realizó diferentes llamados a las administraciones públicas para que voltearan la mirada a la que hoy se conoce como el Archivo Histórico  Pedro Castro Trespalacio.

Entre tanto, Miriam del Carmen Cuello, encargada de los servicios generales, sostiene que ha tenido que trabajar con ‘las uñas’ para cumplir con su trabajo; durante 67 meses no ha recibido ningún sueldo, “nosotros tenemos un contrato a término indefinido”, explicó Cuello, argumentando que es el único documento que los soporta para exigir los pagos.

RECURSOS

Para solventar la crisis del centro de historia, el alcalde de Valledupar, Augusto Daniel Ramírez Uhía, destinó $191 millones para la recuperación del techo, ventanas y sistema eléctrico del Archivo Histórico de Valledupar.

“La academia se merece este dinero.  Aquí guardamos una parte de la memoria de la región; los archivos más importantes de la historia en Colombia solo existen en Cartagena, Santa Marta, Bogotá y Valledupar”, explicó el director del Archivos Histórico de Valledupar, Francisco Valle Cuello.  Aseguró además, que no se rendirán hasta lograr las cancelaciones de sus salarios.

“SE DEBE CONSERVAR RIQUEZAS CULTURALES  Y NATURALES DE LA NACIÓN”

El artículo 8 de la Constitución Política de Colombia ordena que “es obligación del Estado y de las personas proteger las riquezas culturales y naturales de la Nación”, este decreto, también es vigilado por el Archivo General de la Nación Colombia, quien manifiesta  que cada ciudad del país, “debe contar con un lugar para la salvaguardia de documentos y objetos históricos”, explica la misión de la institución.

IMPORTANCIA DEL CENTRO DE HISTORIA

Finalmente, el antropólogo Nicolás Cairasco Parra, puntualizó que las edificaciones que funcionan para conservar elementos históricos de un territorio “ayudan a los procesos de urbanización social, es decir, permiten estudiar los comportamientos políticos, económicos e incluso arquitectónicos de un territorio, logrando trazar una línea del antes y después en una sociedad”.