Diario del Cesar
Defiende la región

¿Colombia, expuesta a una ´primavera´?

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Cada cuatro años escuchamos las mismas historias, advertencias de fraude, de chocorazos, de amenazas, de participación en política de servidores públicos indelicados y abusadores, de constreñimiento al elector, de parcialidad de algunos funcionarios encargados de vigilar los comicios, de la lentitud y casi que indiferencia de los írganos de control para actuar con eficiencia y rapidez, las mismas condiciones con las que actúan los delincuentes de ´cuello blanco´ que le tuercen el cuello a la democracia, en fin, el mismo sainete.

Y advertidos cada cuatro años del mismo espectáculo, ¿dónde carajos está el Estado, las instituciones, las autoridades llamadas a preservar la democracia?. Averígualo Vargas. Los colombianos debemos ser serios antes que nos llegue lo que en el mundo se conoce como la ´primavera´, que no es otra cosa que las manifestaciones por las vías de hecho de los ciudadanos que se jartan de tanto de lo mismo; de la corrupción, de la complicidad de las autoridades, de la falta de coherencia y honestidad al momento de enfrentar aquellos delitos y crímenes que nos ponen en jaque el sistema democrático.

Colombia no está lejos de una ´primavera´ y los ejemplos abundan en la región. Ya ven lo que acaba de ocurrir en Chile, y muy probablemente Bolivia termine peor, y el turno siguiente sea para la Argentina. La insatisfacción que hoy recorre a Latinoamérica es el resultado de lo podrido que están nuestros sistemas, de lo vencido que se encuentra el establecimiento pada darle respuestas a las ciudadanías que no encuentra otra opción en la violencia para expresar su inconformismo y el legítimo derecho a ser escuchadas. Ojalá y esa ´primavera´ que puede llegar a ser explotada por el populismo, ese sector recalcitrante lleno de odio y venganza que aun no se cura, y que el único propósito que mantiene entre ceja y ceja es imponernos el modelo contrario al de una democracia liberal y moderna, puede encontrar el terreno abonado y ahí si entonces no habrá tu tía que valga.

No querremos entender que el ejercicio democrático con trampa, con vicios, con manifestaciones delincuenciales que rayan en los peores despropósitos  de cualquier sociedad ya no tienen cabida en estos tiempos. Y mucho menos pueden seguir patrocinándose por parte de unas autoridades que se hacen las ciegas, sordas y mudas, ante hechos que evidentemente apestan y denotan la cloaca en la que andamos.

Resulta hasta risible cuando escuchamos desde el Presidente de la República para abajo, pasando por sus ministros del Interior, de Justicia, Defensa, y los comandantes de la Fuerza Pública, entregarnos los susodichos informes y balances de los consejos de seguridad que se hacen dizque para que todo funcione bien. Ya sabemos que esos consejos de seguridad son como una especie de reunión de sastres, donde cada cuatro años se tocan los mismos temas, se reciben las mismas denuncias, se detallan los mismos actos de vagabunderías que cometen los politiqueros de turno y las andanzas de los traficantes electorales.

Las denuncias hechas por el Procurador General Fernando Carrillo sobre el alto riesgo electoral en el 35% por territorio nacional es una clara advertencia de lo podrido que está el sistema y del que tanto el Legislativo como el Ejecutivo se niega a promover una reforma profunda que extirpe los vicios que hoy amenazan a la democracia. No sintonizarse con el clamor generalizado de la sociedad es alimentar esos clamores de cambio que se promueven así sea asaltando la institucionalidad. Y es precisamente a eso que no querremos que el país llegue.

Siempre hemos sido de la opinión que para corregir nuestro sistema electoral y político, y otros tantos entuertos que tiene el país, lo más indicado es una Asamblea Nacional Constituyente. Hacernos los de los oídos sordos, es abonarle el terreno a esa ´primavera´ con la que cada día despiertan las sociedades de muchos países.