Diario del Cesar
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Ronaldinho se despidió de Colombia con ‘magia’

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“Dinho, Dinho…” entonaron por momentos los presentes en las tribunas del Pascual Guerrero, donde se volvieron a combinar seguidores de los equipos tradicionales de la capital del Valle del Cauca. Ronaldinho saltó al campo con la camiseta del América, equipo con el que disputó el primer tiempo e igualó el marcador tras un disparo desde el balcón del área del Deportivo Cali, que se adelantó en el marcador con una anotación de Víctor Bonilla, tras una asistencia de Mayer Candelo.

Durante el compromiso, el creativo brasileño, aplaudió al ‘Gato’ Pérez, tras una combinación cerca del área de los ‘azucareros’, se abrazó con Alex Escobar, aplaudió la salida del campo del ‘Maestro’ Arboleda… Y con la camiseta del Cali, durante el segundo tiempo, marcó un gol de penalti y agitó a los aficionados luego de meterle un túnel a William Zapata.

Sintonizado con los referentes de Cali y América, Ronaldinho, posó para reiteradas fotos con los jugadores mientras se desarrollaba el partido. Todos sonrieron junto al brasileño en diferentes instantáneas y él sonrió con ellos, tanto, como cuando convirtió los goles para cada equipo y los celebró al ritmo de samba previo a la venia frente a las tribunas de occidental y oriental, respectivamente.

Divertida también resultó la acción en la que Jorge Banguero derribó a ‘Dinho’ cerca del área. Luego le pidió la tarjeta amarilla al árbitro y se la entregó al brasileño, quien se la mostró al exmediocampista del América. Fraterno fue el abrazo del mejor jugador de fútbol espectáculo en el mundo con los diferentes jugadores, en especial con Mario Yepes, mientras se disponía a abandonar la cancha poco antes de las tres notas finales.

3-3 terminó el clásico de la capital vallecaucana. Por América marcaron: Ronaldinho, Héctor Hurtado y Néstor Salazar. Víctor Bonilla, Ronaldinho y Edixon Perea lo hicieron para el Deportivo Cali. Sobró el resultado. Los aficionados se quedaron con el show del brasileño, quien por primera vez jugó en el Pascual Guerrero.