Diario del Cesar
Defiende la región

Con la muerte de Calixto Ochoa, se acabaron los personajes en el vallenato

134

 

Muchos personajes cobraron vida en la imaginación del compositor Calixto Ochoa, esta temática desapareció del folclor, hoy las tendencias son diferentes.

Por
WILLIAM
ROSADO RINCONES

 En el vallenato se acabaron los personajes que creaban algunos compositores, los que terminaron siendo parte de la cultura macondiana, el más destacado autor en estas lides fueel maestro Calixto Ochoa quien le dio vida  a varios protagonistas que no eran más que la radiografía de las vivencias de muchos seres popares.

Dichos actores se convirtieron rápidamente en referente de las regiones descritas, el compositor en su imaginación adoptaba una actitud narrativa  fundamental que describía a la perfección  los ambientes y los personajes adecuándolos a los acontecimientos haciendo que los hechos parecieran verdaderos.

Varios pueblos quedaron inmortalizados con la narrativa del juglar, algunos en principio se sintieron vulnerados y ridiculizados como el caso de Sampués, en donde durante algún tiempo no aceptaron que las canciones: ‘El Calabacito alumbrador’ y ‘Calabazo con bejuco’ los pusiera en el blanco de burla de los pobladores vecinos.

Al comienzo, los sampuesanos  se sintieron reyes de burla,  por parte  de los habitantes de otros pueblos, quienes les enrostraban ‘la ‘corronchera’ de Menejo, incluso esto originó enfrentamientos entre varios pobladores.

Fue tanto el éxito de esta inventiva producto de su trabajo diario en materia musical, y por el recorrido por diversos caseríos de la Sabana, que  luego llegaron dos canciones complementarias en concordancia con el famoso personaje como: ‘Calabazo con bejuco’, y la ‘Muerte de Menejo’.

“El Compae Menejo nació en una montaña

Y nunca había visto luz eléctrica en su vida,

Y una vez salió del monte para Sampués

Y allí no hallaba que hacer cuando vio la luz prendida…

Calixto Ochoa manifestaba que en cada personaje se reflejaba su cultura pueblerina y el contenido no era más que realidades vividas, las que convertía en canciones, como por ejemplo en el tema Remanga que, fue otra de sus salidas humorísticas, plasmó la malicia campesina del  parroquiano que va a la ciudad, y la viveza de los maleantes para identificar a la persona del campo, la que en el caso de Remanga, pese a las recomendaciones que le hicieron en el pueblo, terminó robado y ‘carraspelado’. 

“Comadre Chepa deme razón de Remanga

Que por ahí me dijeron que ya había regresaó

Yo vine a ve´ si es mentira o si es verdá

Porque está regaó un chisme que vino malograó

Yo vine a ve´ si es mentira o si es verdá

Porque está regaó un chisme que vino malograó

Cada uno de estos personajes le dio popularidad y nunca los compuso con la intención de ridiculizar población ni persona en particular, aunque se basó en los escarmientos que como gente del común que le tocó palpar.

Rebrundicio, Mandraka, Yoyo, Pirulino, son algunos de los nombres que brotaron del manantial creativo de este autor quien los esparció con su picaresca manera de cantar y que cada año se convertían en los temas más esperados cada vez que se anunciaba la salida de un disco de Calixto Ochoa.   

“Pirulino se pegó una borrachera,

En la casa de Aquilino preguntón.

Pirulito se pegó una borrachera,

En la casa de Aquilino preguntón.

En el patio siempre y lo mordió una perra,

Y le ha roto el único pantalón.

Calixto Ochoa será por siempre la representatividad de Macondo; si bien Gabriel García Márquez lo esbozó con literatura, Ochoa lo expresó crudamente con la jerga provinciana matizada con melodía y ritmos propios de su fantasía.

Estos personajes convertidos en canciones reflejan  la cultura popular, los que terminaron posicionándose a través  del tiempo, llegando a ser mitos urbanos de impacto generacional por eso aunque el tiempo sigue pasando, permanecen vigentes: ‘Rebrundicio’, ‘Remanga’, ‘Chan’,  ‘Yoyo’ ‘Mandraka. etc.