Diario del Cesar
Defiende la región

“Las masacres fueron una vergüenza, un error de las autodefensas”

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Un abrazo de reconciliación fue el mejor gesto de paz entre un exparamilitar y un exguerrillero./Richard Dangond.

POR:
NIBALDO RAÚL
BUSTAMANTE 

El excombatiente de la guerrilla y actual miembro del Partido de las FARC, Abelardo Caicedo Colorado, en su momento llamado con el alias de ‘Solís Almeida’, reveló detalles de varias operaciones, una de ellas el secuestro y posterior asesinato de ‘La Cacica’ Consuelo Araújonoguera.

Un abrazo fue el mejor gesto de paz y reconciliación entre dos excombatientes de los grupos armados ilegales que operaron en Colombia; atrás quedaron los rencores de la guerra, ahora los fusiles no disparan balas sino ráfagas de esperanza y perdón en cada unade sus palabras.

Óscar José Ospino, en su momento conocido con el alias ‘Tolemaida’, exmiembro de las desmovilizadas Autodefensas Unidas de Colombia y Abelardo Caicedo Colorado, llamado ‘Solís Almeida’en las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, participaron ayer en el Encuentro Hablemos de Verdad, realizado en el hotel Sonesta de Valledupar, en donde ambos excombatientes hablaron de frente con los familiares de sus víctimas, mostrando parte de la dinámica de la guerra de la que ellos fueron protagonistas y justificaciones de sus operaciones.

“La Serranía del Perijá y la mayor parte de los departamentos del Cesar y Magdalena estaba plagada de guerrilla, afortunadamente encontramos los insumos para crecer y expandirnos por todos estos territorios, encontramos colaboración en algunos ganaderos y en el comercio. Hubo muchos enfrentamientos con la guerrilla que dejaron muchos muertos de ambos bandos. Las Autodefensas realizaron muchas masacres de las cuales nos avergonzamos, fue un error y no hay justificaciones. La más afectada fue la población civil, porque la guerrilla se mezcló entre ella y eso desató muchas masacres, estamos muy arrepentidos”, aseguró el excomandante paramilitar.

Las presuntas alianzas con el Ejército también  estuvieron en la agenda de interrogantes para ‘Tolemaida’, los cuales respondió con franqueza: “Nosotros hicimos alianzas con algunos miembros del Ejército, no con todos porque esta es una institución muy seria y no podemos generalizar”, aseguró.

Asesinatos a miembros de la comunidad LGTBI, estudiantes y profesores universitarios tuvieron justificación y argumentos claros según Óscar José Ospino: “las muertes de miembros de LGTBI fueron por quejas de la misma comunidad sobre el accionar de ellos por casos de acoso, eso también fue un error. Teníamos informaciones sobre aparentes infiltraciones de grupos armados en las universidades, por eso muchos estudiantes y profesores fueron víctimas del conflicto y de la dinámica de la guerra”.

El exterminio al que fue sometido parte de las comunidades indígenas en el Cesar también tuvo las explicaciones del excombatiente del Bloque Norte de las Autodefensas. “Siempre se buscó un acercamiento con los pueblos indígenas, la primera reunión que tuvimos fue en Córdoba y la segunda en el Magdalena, de ahí surgió un pacto de convivencia y respeto porque ellos sin tierras no tienen vida, pero ese compromiso se rompió porque aparecieron unos videos en donde aparecían indígenas con armamentos y ahí la dinámica cambió, hubo muchos muertos de la familia Arias, sin embargo estamos trabajando para remediar ese daño hecho a estas comunidades, estoy comprometido con esta misión”, reconoció.

MUERTE DE ‘LA CACICA’, UN ERROR

En el mismo Encuentro Hablemos de Verdad, el excombatiente de la guerrilla y actual miembro del Partido de las FARC, Abelardo Caicedo Colorado, en su momento llamado con el alias de ‘Solís Almeida’, también reveló detalles de varias operaciones, una de ellas el secuestro y posterior asesinato de ‘La Cacica’ Consuelo Araújonoguera.

“En nuestros planes no estaba el hecho de secuestrar y asesinar a la señora Consuelo, fue algo fortuito, esa situación jamás estuvo autorizada, nosotros instalamos ese retén para provocar a los paramilitares y a la fuerza pública que estaban cerca de ahí. Lo hicimos para generar un combate, nosotros no teníamos nada en contra de ella para asesinarla, incluso estábamos muy agradecidos porque en 1985 promovió el lanzamiento del Partido Unión Patriótica en un evento que se hizo en un municipio del Cesar. A los muchachos que la asesinaron  la situación se les salió de las manos al ver los exigentes operativos del Ejército. Muchos helicópteros bajando con soldados, eso fue impresionante”.

El ahora integrante del proceso de reincorporación reconoció que “la desigualdad social permitió el surgimiento de la guerrilla. En estos momentos es muy difícil dialogar en medio de esta polarización porque hay sectores políticos que añoran la guerra. Duque se ha dedicado más al tema de la ayuda humanitaria a Venezuela a sabiendas que aquí en Colombia también la necesitamos. Yo estuve 40 años en la guerrilla y no vi morir a mi padre, no me atrevo visitar su tumba, en el tiempo que yo estuve en la guerrilla mi mamá quería morirse, pero ahora que estoy con ella me dice que quiere vivir para cuidarme, más aún cuando le mostré la fotografía de mi grado”.

Abelardo Caicedo Colorado aseguró que “hubo más ataques de las Autodefensas a la población civil, recuerdo que por allá en 1979 se intentó hacer un diálogo regional de paz con Edgardo Pupo, Alfonso Campo Soto, Jaime Murgas Arzuaga, esta fue una propuesta de Ricardo Palmera pero no fue posible. La reparación a las víctimas depende del Estado que debe promover que se realicen los acuerdos de paz”.

El exguerrillero reconoció que “hubo hechos de los cuales  nos arrepentimos y jamás debieron ocurrir, la masacre de la iglesia en Bojayá (Chocó) fue un hecho injustificable, particularmente me conmovió porque murieron muchos niños, incluso allá estuvo Iván Márquez dando la cara y se disculpó porque repito esa acción nunca debió pasar”.

También se refirió a la llegada de Jesús Santrich al Congreso de la República. “Eso nos da confianza, nos alegra que se estén cumpliendolas decisiones de las altas cortes”.

PIDIERON PERDÓN

Tanto Óscar José Ospino como Abelardo Caicedo Colorado les pidieron perdón a sus víctimas. “El perdón gratifica el alma, pedimos perdón a todas las víctimas del accionar de las Autodefensas, ganaderos e indígenas”, coincidieron ambos excombatientes.

Temas como el asesinato del periodista Guzmán Quintero Torres y de los sindicalistas de Drummond, entre otros,   no fueron detallados por alias Tolemaida. “Esas situaciones fueron manifestadas en la versión libre que rendí en Justicia y Paz y contarla aquí sería romperlas reglas”, dijo.

Yuri Quintero Torres, hermano del comunicador asesinado, mostró su libro titulado ¿Quiénes y por qué mataron al periodista? y advirtió que el caso está a punto de prescribir. 

En el mismo evento estuvo Leonor Zalabata y en una de sus intervenciones aseguró que “mientras la sociedad no cambie, siempre estaremos en guerra. Mientras nuestras tierras no sean reconocidas y no aparezcan los desaparecidos  es muy difícil hablar de verdad”.

Marta Ruiz, Comisionada de la Verdad Región Caribe reconoció que “esta es una guerra entre nuestros hijos y hermanos, me distancioun poco de los que aseguran que la guerra sigue, es reconfortable sentarse con gente que no conocíamos, se requiere de una democracia con esa pluralidad de voces para poder encontrar la verdad”.