Diario del Cesar
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Sistema educativo carece de medidas eficaces para prevenir consumo de drogas

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El flagelo de la drogas no es algo nuevo, pero si un tema que aunque recurrente merece de la alerta desde el punto de vista preventivo. En las escuelas, debería ser un punto de especial atención dentro del plan curricular como cimiento para evitar que la drogadicción tome el ámbito estudiantil.

En la actualidad, en los alrededores de los centros educativos hay un riesgo grandioso para la proliferación de sustancias alucinógenas. Factores externos a las instituciones buscan atacar a la población más vulnerable que son los niños y jóvenes, por lo que se hace necesaria la aplicación de acciones contundentes desde el punto de vista preventivo, refirió la profesora Adela Simancas, quien participó en una investigación sobre la carencia de medios preventivos hacia la juventud en materia de drogadicción por parte del Estado.

Simancas manifestó que es lamentable como la juventud tiende a encaminarse a ciertos tipos de comportamientos, sobre todo a la drogadicción, y eso va acompañado de algunas carencias que tienen los jóvenes desde sus hogares. “En el caso de Valledupar, aparte de Bienestar Familiar y la Policía Nacional con todos sus componentes, no existen instituciones que cuenten con personal especializado para abordar el tema en específico”.

Muchos colegios asumen internamente planes preventivos para los jóvenes, pero dentro de los estamentos departamentales y municipales no existe un cimiento para prevenir el problema de la drogadicción en los jóvenes a través de alguna dependencia autorizada en el tema, manifestó la profesora Simancas.

“No hay  bases oficiales o gubernamentales que impidan la proliferación de este flagelo. Hay que pensar más en la niñez y la juventud. No es posible que el Estado colombiano no cuente con una pauta certera y una herramienta en contra de esta problemática social. En Valledupar se necesitan reforzar las medidas para atacar a raíz este flagelo con la debida orientación y prevención en la juventud”, refirió.

 

LA PRIMERA ESCUELA ES EL HOGAR

 

Incluir en el diseño curricular una cátedra que trate la prevención de la drogadicción, sería restarles responsabilidad a los padres de familia en la formación de valores en sus hijos. Existen estrategias institucionales que se aplican dentro de los centros educativos como los Comités de Convivencia Escolar, cuyos responsables abordan el problema una vez detectado y se toman las rutas que en el caso se requieran, informó Luis Carlos Matute, secretario de Educación Municipal.

Destacó que los colegios tienen como función la formación del saber, pero la base de los valores y principios vienen desde los hogares de cada niño. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Gestión Social, Policía Nacional, entre otras dependencias se mantienen vinculadas al trabajo que dentro de las instituciones se desarrollan como parte de las medidas de prevención a ejecutar en esta área.

 

ENTORNOS EDUCATIVOS SEGUROS

 

El capitán Andrés García, de la Policía de Infancia y Adolescencia en Valledupar, informó que la dependencia que dirige mantiene activado un plan denominado Entornos Educativos Seguros, componente institucional que busca la vinculación en las instituciones educativas a través de las charlas que no sólo trata el tema de la drogadicción, sino el hurto, bullying y la sana convivencia escolar.

Se han priorizado algunos colegios junto a la Secretaría de Educación Municipal  y esto permite que el componente institucional actúe  en materia preventiva para evitar que se propague el problema.

“No hay denuncias de ningún colegio de Valledupar donde sus entornos estén siendo invadidos por el problema de las drogas. De existir esta problemática exhortamos a los profesores a activar un alerta y en conjunto podamos combatirlo”, dijo el funcionario.

García destacó que según las estadísticas, en lo que va de año solo tres menores de edad han sido aprehendidos por el porte de sustancias psicotrópicas y estupefacientes. Estos jóvenes, quienes son catalogados como víctimas e infractores, cometen este tipo de acciones por causas de índole social, es decir, carencia de educación, amor, atención e inclusión en planes de prevención que vienen desde los hogares hasta los centros educativos donde cursan sus estudios.