Diario del Cesar
Defiende la región

Docentes, víctimas de las balas asesinas

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En el Día del Maestro muchos hogares cesarenses recuerdan a sus familiares que desempeñaron esta labor, pero que fueron víctimas de las balas asesinas por diferentes circunstancias.

Los hechos más sonados de esta naturaleza en los últimos 20 años en Valledupar son recordados en el DIARIO DEL CESAR. Muchos de ellos presas del sicariato o simplemente coletazos de la inseguridad arraigada en sus diferentes manifestaciones.

El hecho más reciente se registró el pasado 4 de mayo cuando Amhed  Mauricio Escallón Gamarra fue asesinado en el barrio Cañaguate al recibir un balazo en la cabeza. Por estos hechos permanece detenida una pareja de esposos, sindicada del homicidio del licenciado en idiomas que prestaba sus servicios como docente en el colegio Trujillo de Becerril. Años atrás se desempeñó como catedrático en la Universidad Popular del Cesar.

El 16 de mayo de 2001 fue asesinado Miguel Vargas Zapata, Presidente de la Asociación Sindical de Profesores Universitarios.Cuando salía de la Universidad Popular del Cesar fue baleado en tres oportunidades, sin embargo, aún con vida fue trasladado al Hospital Rosario Pumarejo de López, en donde murió dos horas más tarde.

El 4 de septiembre de 2007, la víctima fue el exsecretario de educación municipal Andrés Escobar Escobar, quien al momento del crimen se desempeñaba como rector del Instituto Pestalozzi de Valledupar. El educador fue baleado en la puerta del colegio donde laboraba cuando llegaba después de retirar una alta suma de dinero de una entidad bancaria. Siete horas duró internado en una clínica de la ciudad, sin embargo, perdió la batalla contra la muerte.

El 7 de diciembre de 2014, perdió la vida la profesora de inglés Avis Milex Villalobos, quien recibió un disparo en medio de un atraco cuando salía de una lavandería, ubicada en la carrera 21 con calle 16D. Dos hombres que se movilizaban en una motocicleta fueron los autores del homicidio.

El 17 de febrero de 2003, desconocidos asesinaron a Maritza Ortega del Toro, cuando salía del colegio José Eugenio Martínez, lugar en donde laboraba como docente; mientras que al interior del colegio Bello Horizonte fue muerto José Alfredo Mendoza.

Hasta diciembre de 2018, entre 23 y 25 docentes recibieron amenazas de muerte en el departamento del Cesar debido a su labor social, sindical y pedagógica.